Lo que realmente llena el corazón del ser humano

Lo que realmente llena el corazón humano es conocer a Jesús.

Lucas 19:1-10

La evidencia principal de que Jesús ha entrado en la vida de una persona es el cambio. No solamente que la persona abandone sus pecados, sino también que su mente y su corazón cambian.

¿Qué llena al ser humano?

Esta necesidad es una necesidad de propósito, de destino, de satisfacción, de realización. El ser humano intuye que este mundo no es todo lo que existe. Que debe haber “algo más”. Este es un sentido que Dios puso en nuestra parte inmaterial y tiene como propósito que busquemos de Dios algo trascendente.
Sin embargo el diablo pervierte y manipula este sentido desviando al hombre y a la mujer a buscar una respuesta aquí en la tierra a algo que solamente se encuentra en la eternidad.

El diablo logra convencer a las personas de que busquen el sentido de sus vidas en distintas cosas. De que “hay algo más allá y hay que buscarlo”. Que ese algo nos hará feliz y llenará nuestros corazones de sentido.
Esto lo puede lograr porque Dios ha puesto esta necesidad en el corazón del ser humano.

Sin embargo, Dios lo hizo todo hermoso para el momento apropiado. Él sembró la eternidad en el corazón humano, pero aun así el ser humano no puede comprender todo el alcance de lo que Dios ha hecho desde el principio hasta el fin. Eclesiastes 3:11

Ejemplo de Eclesiastés
La Biblia es clara en enseñar que nunca encontraremos algo que reemplace a Dios en nuestros corazones. Y como el Predicador en Eclesiastés, el ser humano se entrega a esa búsqueda. Este hombre buscó satisfacción en los placeres, el trabajo, la sabiduría, en las relaciones amorosas, en el estudio, en las riquezas y no pudo llenar su corazón, porque nada le dio el sentido a su vida. Termina su libro diciendo que el fin de todo hombre es temer a Dios.

¿Cuántas cosas buscamos para “ser alguien en la vida”?
Estudia. Trabaja. Compra una casa. Ten una familia. Todo para “ser alguien en la vida”. “Así las personas te van a respetar, te van a envidiar, vas a estar por encima de los demás”.
Si Satanás intentó tentar al mismísimo Dios, ¿qué más queda para nosotros?

Una pregunta, ¿cuánto éxito está teniendo Satanás en engañar a las personas? A juzgar por todo lo que vemos en el mundo, parece que mucho éxito.
El ser humano se cree muy avanzado y sofisticado por todos lo logros que ha obtenido. Pero sigue cayendo en las mismas trampas en las que ha caído toda su vida.


Sigue creyendo en los brujos.
• Sigue creyendo en los políticos.
• Sigue creyendo en los poderosos.
• Sigue creyendo en que hay “disciplinas” que lo pueden ayudar a llenar ese vacío. Por eso tan de moda el yoga, al culto al ejercicio, a lo saludable, etc.
• Sigue creyendo que “cosas” le dan importancia. La ostentación y la poca austeridad que demostramos es prueba de ello.
• Sigue creyendo en los falsos líderes, maestros o profetas que le enseñan “profundidades espirituales”. Pero son solo iluminados.

La primera pregunta del Catecismo Mayor de Westminster dice:
¿Cuál es el fin principal y más alto del hombre?
R. El fin principal y más alto del hombre es el de glorificar a Dios[1] y gozar de Él para siempre.[2]
[1] Romanos 11:36; 1 Corintios 10:31; [2] Salmo 63:24-28; Juan 17:21-23.

Zaqueo
Zaqueo no aprendió algo. Tampoco llegó al convencimiento de una verdad. Su transformación no fue fruto de la disciplina espiritual y tampoco el fin de un camino de reflexión y búsqueda.
Su cambio fue sencillamente el resultado de su encuentro con Jesús. Al fin conoció a Aquel que llena el corazón del ser humano, del Creador.

Conocer a Jesús llena realmente nuestros corazones. Y mientras más nos acercamos a Él más plena será nuestra vida.
Al buscar llenar nuestras vidas con cualquier cosa que no sea Jesús al alcanzar lo que queremos solo nos daremos cuenta que seguimos igual. Solo Jesús puede traer esa plenitud de vida porque solo Él nos puede mostrar el verdadero sentido y propósito que tenemos.

Pastor David Soto